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Cifrado, codificación y hashing: ¿cuál es la diferencia?
Los tres términos – cifrado, codificación y hashing – son hasta cierto punto sinónimos, pero se usan de formas distintas. En este artículo, analizaremos en detalle las diferencias y aplicaciones de cada uno.
Cifrado
El cifrado se usa principalmente en relación con los mensajeros y el cifrado de mensajes. El término más común hoy en día es "cifrado de extremo a extremo". En esencia, el cifrado es una técnica de cifrado de datos en la que, por ejemplo, un mensaje se cifra con un algoritmo tal que solo los usuarios autorizados pueden acceder a la información. El cifrado se utiliza cuando se desea enviar datos confidenciales, como una combinación de usuario y contraseña u otros datos sensibles.
En el cifrado, la información puede cifrarse mediante algoritmos especiales – AES (Advanced Encryption Standard, algoritmo de cifrado simétrico por bloques adoptado como estándar por el gobierno de los Estados Unidos, uno de los algoritmos de cifrado más populares) y RSA (siglas de Rivest, Shamir y Adleman, algoritmo criptográfico de clave pública, el primer algoritmo apto tanto para el cifrado como para las firmas digitales). La información cifrada se denomina "texto cifrado", que puede traducirse de nuevo a su forma original – "texto plano", y viceversa – el texto plano se cifra para convertirse en texto cifrado. Existen dos tipos de algoritmos de cifrado – simétricos y asimétricos. En el cifrado simétrico, la información se cifra y se descifra con la misma clave; en el cifrado asimétrico, la información se cifra y se descifra con dos claves, por ejemplo, una para cifrar y otra para descifrar.

Codificación
La codificación se utiliza para transformar la información de una forma a otra, de modo que sea legible para los sistemas correspondientes, además de facilitar su almacenamiento y su procesamiento automático. La codificación no se utiliza para proteger datos, y los algoritmos de codificación a menudo no son exclusivos. La codificación se emplea, por ejemplo, cuando se desea reducir el tamaño de un archivo de audio o video: cada formato de audio y video cuenta con su propio programa de codificación y decodificación.
La codificación abarca varias áreas: la compresión de datos, la codificación de transporte (codificación adicional para garantizar la compatibilidad con los protocolos de transmisión de datos), la criptografía (transformación de la información para su transmisión confidencial), la codificación física (transformación de señales en una escala de datos, como la amplitud de corriente) y la detección y corrección de errores (control de la integridad de los datos durante la reproducción). Entre los ejemplos de programas de codificación se incluyen ASCII, BASE64, UNICODE, etc.

Hashing
En el hashing, la información se convierte en un hash mediante funciones hash. La función hash convierte un conjunto de datos de entrada en una cadena de bits de longitud determinada, mediante un algoritmo específico. Es decir, el hashing resulta útil cuando se desea convertir información de tamaño arbitrario en información de un tamaño determinado.
Las funciones hash se utilizan para crear identificadores únicos de conjuntos de datos, para almacenar contraseñas en sistemas de seguridad como códigos hash, para crear firmas electrónicas, para buscar datos duplicados en grandes volúmenes de información, entre otros usos. En el hashing, los datos de entrada se denominan "clave", y el resultado de la transformación se denomina "código hash".
Existen numerosos algoritmos de hashing según las particularidades del problema por resolver, por ejemplo, algoritmos que se diferencian por el tamaño en bits, la complejidad computacional o la resistencia criptográfica.

El cifrado y el hashing para proteger la información sensible
Como ya hemos explicado, la codificación no se utiliza para proteger datos, sino únicamente para adaptar los conjuntos de datos a un formato y tamaño legibles por el sistema. El cifrado y el hashing, en cambio, sí son responsables de la seguridad de la información durante la transmisión y el almacenamiento.
Si hablamos del almacenamiento y la transmisión de información en el entorno laboral, es imposible no mencionar el gran volumen de datos que circula a través de los dispositivos de los empleados y los riesgos de fuga de información sensible. Los empleados que no forman parte del departamento de Seguridad de la Información de la empresa y que, por lo tanto, no conocen en detalle métodos de protección como el cifrado o el hashing, necesitan un método de protección de datos mucho más universal. Un sistema DLP confiable puede ofrecer una protección integral de los datos.
Por ejemplo, el sistema DLP Anexet Ultimate puede analizar datos según múltiples parámetros, incluidas las funciones hash mencionadas anteriormente. También:
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análisis del contenido de archivos y documentos;
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análisis de archivos de texto y de texto enviado (se tienen en cuenta las particularidades morfológicas del idioma y se analiza texto con errores gramaticales o escrito en transliteración);
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análisis de imágenes (reconocimiento de texto en imágenes, sellos y timbres);
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análisis de mensajes de voz y llamadas, reconocimiento de voz, análisis mediante patrones o expresiones regulares añadidas (reconocimiento de tarjetas bancarias reenviadas, fotos de pasaportes, documentos internos).
Además:
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análisis de los vínculos comunes entre empleados para identificar vías de difusión de información;
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análisis de huellas digitales;
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reconocimiento de archivos enmascarados;
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análisis de archivos CAD y otras funciones.
Tras analizar los datos interceptados, si se detecta una infracción de la política de seguridad, el sistema notifica automáticamente el incidente junto con toda la información relacionada.
Conclusión: así, los tres términos – cifrado, codificación y hashing – se utilizan para convertir datos de una forma a otra, ya sea para la seguridad de la transmisión o para facilitar su reconocimiento. Sin embargo, cabe recordar que los datos sensibles pueden protegerse mediante cifrado o hashing. Para mayor fiabilidad, especialmente en el caso de los datos de una organización, es preferible recurrir a medidas de seguridad adicionales, como un sistema DLP funcional.

















